Eventos familiares

Eventos familiares y sociales (la otra cara de la moneda)

Vienen las fiestas navideñas y como cada año, hay personas que aman estas fiestas y otras prefieren que pasen estos días, lo más rápido posible.

¿Por qué siendo unas fiestas donde se promueven las reuniones con las personas a las que queremos, no siempre son vividas de manera positiva?

Los factores pueden ser diferentes.

Personas queridas que ya no están

Esta suele ser la razón más frecuente que nos encontramos en las personas que admiten no disfrutar mucho de estas fiestas. Es doloroso y les enfrenta a la pérdida tener que reunirse con la familia o amigos y ver que algo muy importante ha cambiado. Una de las personas importantes en nuestro círculo ya no está y no es fácil hacerse a los cambios que supone, sobre todo durante los primeros años posteriores a la pérdida.

Muchos rituales familiares pierden su simbolismo o deben acoplarse a hacer planes diferentes.

Muchas familias admiten haber cambiado su manera de celebrar las fiestas después de una pérdida importante, por ejemplo, cuando antes se reunían en un lugar, ahora ya no lo hacen porque la pérdida de nuestro ser querido ha cambiado todo el sistema familiar.

Obligación social de sentirse bien y estar contento

Parece que en estas fechas tenemos que estar contentos. Si hay niños en casa o en la familia, más aún. Vivimos en una sociedad donde no se nos permite expresar o manifestar emociones negativas. Y es que, si no estamos contentos, somos unos quejicas, poco optimistas o muy negativos.

Como repito muchas veces en mis artículos, no sabes lo que hay detrás de esa persona. Evita juzgar.

Las personas cercanas puede que nos digan frases muy poco acertadas y faltas de empatía como: no es para tanto, anímate, hay gente que está peor que tú, hazlo por los demás, etc…

Hay personas que sufren por diversas situaciones, hay personas que no tienen dinero ni recursos para ofrecer a sus familias lo que les gustaría. Hay personas que se sienten comparadas o en desventaja en relación a otros familiares.

No todo el mundo está preparado para superarlo todo, CUANDO TÚ CONSIDERES; deja que cada persona haga su proceso a su tiempo.

Exceso de reuniones sociales

Cuando hablamos en petit comité entre personas Altamente Sensibles, solemos coincidir en que nos abruman las reuniones sociales debido a la sobreestimulación que recibimos.

Ya está comentado que la Alta Sensibilidad no es un trastorno pero si no nos cuidamos y manejamos muy bien el exceso de saturación, puede que caigamos en un colapso emocional.

Muchas de las PAS también admiten que les encanta reunirse y disfrutan de estos encuentros, pero generalmente, cuando se disfrutan entre pocas personas o durante menos horas que otras personas. Por ejemplo, una persona no PAS podría socializar y disfrutar tres días seguidos de fiesta, comida, bebida, música y actividades. Probablemente una PAS, necesite espacios de descanso o directamente rechace este tipo de planes tan cargados o extensos en el tiempo.

Si ahora hablamos de personas con ansiedad generalizada o ansiedad social, la cosa se pone aun peor, y es que el exceso de reuniones sociales puede resultar una auténtica tortura.

Estas personas no son antisociales ni tienen nada en contra de su familia y amigos, sino que este tipo de situaciones les resulta altamente cargante y difícil de afrontar o sobrellevar.

Incapacidad para disfrutar de estos encuentros

Relacionado con lo anterior y en otras personas no PAS y sin patologías, también hay personas que no disfrutan de las largas sobremesas, de las comidas con platos infinitos y de las bebidas alcohólicas, de los dulces navideños, por poner un ejemplo.

Hay personas que tampoco disfrutan jugando con los más peques de la casa, ni hablando de política, vacunas sí o vacunas no, y otros temas de actualidad.

Lo mismo puede aplicarse a la costumbre de realizar y recibir regalos. Hay personas que ni les gusta regalar ni recibir.

Y lo que más cuesta entender: hay personas que no quieren ni necesitan comer o cenar con nadie en estas fechas señaladas. Hemos convertido la Nochebuena en una obligación social de compartir ese día con alguien.

Por favor, comprendamos la diversidad y permitamos que cada personas viva las Navidades y su propia vida como quiera.

Felices Fiestas para todxs!

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